Un triunfo para la era Pumpido

Un triunfo para la era Pumpido

Había que ganar y el objetivo se logró; fue un triunfo para la confianza, para empezar de nuevo en esta era, la de Juan Pablo Pumpido. Un Temperley cada vez más complicado en la tabla y casi sin juego de envergadura, complicó al Tate sobre el final a fuerza de empuje y de más de cuatro tiros libres que cayeron sobre el área de Nereo.

A pesar de ese final poco esperado, Unión arrancó un buen partido y a los 2 minutos llegó la primera de Soldano, otra vez una de las figuras; la atajó Ibáñez, arquero rival. El Tate presionó y lo hizo bien, Temperley no podía jugar y parecía sacarse la pelota de encima.

A pesar de que costó casi 20 minutos llegar con otra clara, Unión le sacó la pelota al Gasolero e intentó jugar. El mediocampo fue clave, De Iriondo jugó uno de sus mejores cotejos y eso ayudó a marcar la diferencia.

Una guapeza de Brítez a los 20 minutos provocó un tiro libre que ejecutó Godoy. Soldano la encontró de cabeza y puso el merecido 1 a 0. Astuto, el equipo de Punpido, fue por más. De ahí en adelante Unión jugó los mejores minutos del partido. Ordenado y prolijo, fue por le segundo que encontró 8 minutos después. Fue a los 28 cuando Algozino llegó hasta le fondo, luego de una corrida picante. Soldano la dejó pasar con una rabona delicada y el paragua Godoy, con el borde interno del pie puso el 2 a 0. Unión siguió en la búsqueda y se acercó al tercero, pero este nunca llegó.

Fue a los 35 cuando Nereo sacó un cabezazo que era gol y la mandó al córner. De ese tiro de esquina, Arregui, solo y de cabeza, descontó ante un Unión que se quedó mirando y tras una queja local, el arquero Tatengue terminó con amarilla. Ellos, los otros, se adelantaron en la cancha y así terminó el primer tiempo.

A los 6 minutos del complemento fue un cabezazo de Godoy y a los 17 la más clara de Vadalá desde que está en Unión. No pudieron ser. Temperley también tuvo las suyas en ese inicio del segundo tiempo. A Unión le faltó ponerle broche de cierre y eso lo advirtieron propios y ajenos.

El Gasolero empezó a buscar con más precisión el arco local y un remate de tiro libre a los 38 minutos dio en la base del palo; provocó el “¡uuu!” de la hinchada Tatengue. En los minutos finales, frases al estilo: “siempre terminamos sufriendo”, se escuchaban en las tribunas y era expresada en grupos de wasap con tendencias rojiblancas. Ellos buscaron la igualdad, pero no la encontraron. Ya sobre el final, Brítez aplaudió a Espinoza al recibir una infracción no cobrada y el juez, ensañado, no dudo en expulsarlo.

El equipo de Pumpido sumó tres puntos para la confianza, para empezar de nuevo. Mientras, los Tatengues de la Filial 29 de Julio nos preparamos para una gran cena que será el miércoles 7 de diciembre. La entrada es de 200 pesos y hay que confirmar asistencia. Después de un gran año y en primera, nos merecemos un encuentro como este para crecer y alentar como siempre. 

 

Pablo Felizia - Filial 29 de Julio del CAU - Paraná - Entre Ríos