Por una pendejésima

Por una pendejésima

37.02 minutos. Segundo Tiempo. El esférico vuela desde el córner rival, bombeado y un poco soso, aunque para ese entonces parece terrible.  El tiro de esquina llega después de que un jugador de ellos, sí, de los de verde, arrastró como a cuatro de los nuestros y al entrar un poco mordido en el área chica, la pelota se va fuera.

37.03 minutos. Segundo Tiempo. Rechazó Fernández, Nereo o es lo que parece en el medio del barullo. Como sea, la pelota sale hacia adelante, no se mancha y realiza una hipérbola aérea, recorre por los aires de Cuyo hacía adelante y ante la desesperación de un San Martín San Juan que ve cómo se le escapa otra posibilidad.

37.06 minutos. Segundo Tiempo. Uno de ellos, el que quedó último, la va a buscar en los alto, pero es el pibe Pittón, Bruno el que salta y la pelea en pleno vuelo. Logra cabecear con los ojos abiertos, pero este detalle se pierde ante las cámaras.

37.09 minutos. Segundo Tiempo. La pelota persigue el sendero de la lógica y avanza hacia adelante, aunque con una leve inclinación hacia el lateral izquierdo de un Gamba, Lucas que hace contacto. El jugador de Unión ubica bien el cuerpo, ni mira a su rival, lo siente en su espalda.

37.10 minutos. Segundo Tiempo. Es raro. El de San Martín se pasa porque Gamba, Lucas corre la cintura y con el pié tuerce el recorrido del esférico. Parece que no lo va a parar nadie y encara dos o tres metros atrás del mediocampo hacia el arco rival, corre como si andara por la ruta 168 cuando un entrerriano llega tarde a un partido. Demora cinco segundos en aminorar la marcha y cuando lo hace ya sabe lo que tienen que hacer.

37.16 minutos. Segundo Tiempo. El pase es un poco elevado y a una velocidad que por importante no es nada nuevo para un delantero. La pelota pica una vez ya adentro del área chica y ante un Anselmo, Federico que llega bien.

37.17 minutos. Segundo Tiempo. Pittón, Bruno, que acompañó toda la jugada, al ver pasar la pelota frente suyo, piensa: “¿Por qué no llegué mejor?”, pero sabe que es tarde para lamentos  y antes de que Anselmo, Federico haga contacto, pega un pequeño salto como si fuera una puteada. El delantero del Tate no deja que la pelota toque el suelo en un segundo pique y arremete confiado. Gamba, Lucas, solo mira.

37.17 minutos más una pendejésima. Segundo Tiempo. Le erró al arco.

37.18 minutos. Segundo Tiempo. Pittón, Bruno toca el suelo luego de su saltito; Anselmo, Federico se desparrama de la vergüenza sobre el colchón de pasto de la línea final; y Gamba, Lucas se agarra la cabeza y la puteada le sale media mendocina, un poco cordobesa y algo de chilena. Suelta un: “¡Qué culeáo, este guaso!” y eso fue lo que se escucha en el campo de juego, aunque la televisión no lo capta.

Fue empate y dicen que sirve para ganar confianza.     

 

Pablo Felizia - Filial 29 de Julio - Unión de Santa Fe / Paraná - Entre Ríos