Hasta Marcelo Universal hubiera festejado el triunfo de ayer

Hasta Marcelo Universal hubiera festejado el triunfo de ayer

No solo jugó bien casi todo el partido, nunca dejó de buscar el segundo hasta el final. Habrá quienes le saquen punta al lápiz y encuentren, en el equipo de ayer, varios aspectos para mejorar. De todos modos, con algunos cambios, el Tate se plantó diferente, fue de poco a mucho, de la apariencia a la esencia de su juego y por ahí la encontró.

Unión fue superior. La tocó por abajo, obtuvo respuestas, la recuperó rápido y esta vez, de tres cuartos en adelante, pensó más tranquilo, sin atropellar ni chocarse la pelota. A Sarmiento le faltó escuela y más allá de algunas claras en el primer tiempo y una del segundo que salvó Nereo, pareció no incomodar del todo al equipo de Madelón. Claro, con la experiencia de los partidos anteriores, la falta de un segundo tanto preocupó a cualquiera.

Después de una recuperación y una jugada rápida, llegó un centro preciso y Soldano la mandó a guardar. Fue un primer tiempo atractivo en donde Unión pateó  al arco con variada precisión y firmeza. El 9 del Tate tuvo una gran noche y no solo por haber convertido: aguantó la pelota, ganó de arriba y descargó preciso hasta muy entrado el segundo tiempo. Vadalá justificó el sueldo y Martín Rolle tuvo, quizás, uno de los mejores partidos de la temporada hasta que salió lesionado. Después por la radio dijo que tal vez no era nada y hoy, a pesar de la lluvia, empezaba kinesio. Pittón y De Iriondo pusieron, como los demás, lo que había que poner.

En el segundo tiempo, hubo por lo menos siete jugadas de Unión que pudieron terminar en gol: el palo de Soldano; la primera de Vadalá, con enganche y al córner; la segunda de Vadalá, parecida a la anterior, pero pegada al suelo; la tercera de Vadalá, similar, pero adentro del área; la de Gamba, solo, a las manos del arquero; el jugadón a los 35 del complemento, nadie la cacheteó; y sobre el final el mano a mano del pibe Andereggen.

La hinchada vitoreó a un Madelón que al cierre de esta crónica todavía es técnico del Club. Mucho se dijo de su posible salida desde anoche y en esta madrugada, aunque todavía sin certezas.

Ganó Unión y cortó la racha. En Paraná se sabe que si Marcelo Universal viviera –y eso que todavía hay quienes afirman su existencia– al menos ayer hubiera festejado el triunfo, habría levantado sus brazos al cielo como hicieron los Tantengues desde Entre Ríos y en la cancha, para gritar por fin, el gol de un triunfo.  

 

Pablo Felizia / Filial 29 de Julio / Paraná - Entre Ríos