Así era

Así era

Unión volvió al triunfo en un partidazo. Fue el desahogo necesario, más de uno, como siempre, se quedó afónico. En Santa Fe no hubo barrio en donde no se escuche a la hinchada del Tate alentar a su equipo. Las buenas ya van a venir y algo de eso, dicen, también se escuchó en el Túnel Subfluvial. Dos de Gamba –jamás hubo que haberlo sacado en el clásico– el de Soldano –ya era hora pibe– y el Brítez –gracias– hicieron estallar a un 15 de Abril que otra vez, a pesar de ser lunes y con dos derrotas a cuesta, volvió encontrarse colmado.     

Se sufrió con esos dos goles tempraneros llenos de rebotes sucios, pero contundentes, y con un Palacios que pidió perdón a la hinchada, quizás más por no haber venido a jugar a Unión que por los tantos cometidos.

El que pegó primero no fue más fuerte esta vez, pero a los cuatro minutos del primer tiempo la T ya ganaba. Dos minutos después vino la respuesta y por poco no llegó el empate. Hubo algún ida y vuelta, ellos trataron de salir siempre prolijos, jamás tiraron un pelotazo; Unión puso garra y oficio, y presionó al equipo cordobés donde corresponde. Después vino la lesión de Jonatan Fleita e ingreso de Santiago Magallán que cumplió a pesar de algunas que parecieron complicar la noche.

Unión avanzó ante un Talleres ordenado, livianito y ágil. Pero a la media hora de partido llegó el empate, Deportivo Gamba ganó confianza y diez minutos más tarde puso el segundo en un mano a mano, tras corrida habilitación certera. Una fiesta.

Figurita repetida fue el comienzo del segundo tiempo y a los pocos minutos Palacios volvió a pedir perdón. Hubo reacción y Unión buscó por todos lados y como pudo. La expulsión de un Gandolfi amonestado le dio al Tate un mayor protagonismo. La noche estaba a caer.

Hubo que esperar hasta los 21 para el tercero y se desató la fiesta y los nervios. Ellos buscaron y por poco encuentran, pero sobre el final el Tate metió el cuarto tras el penal y a las duchas.

Antes del partido recorrieron el campo de juego Veteranos de Guerra de Malvinas. Recibieron el aplauso y el reconocimiento de la hinchada. Cuando se hizo un minuto de silencio por los caídos, alguien gritó “¡Viva la patria!” y el “¡Viva!” de la respuesta encendió “El que no salta es un Inglés”. Qué lindo es ser de Unión.

 

Pablo Felizia - Filial 29 de julio - Unión de Santa fe - Paraná/Entre Ríos